Viñedos

El viñedo de la Axarquía se asienta sobre pizarras parcialmente descompuestas, que se entremezclan con arcillas calizas. El resultado es un suelo pobre donde la roca madre aflora con frecuencia, dificultando las labores del cultivo, ya extremadamente difíciles por lo accidentado del terreno. Las pendientes oscilan entre el 40-60% y más, con un desnivel absoluto de 400 m. Este es el rasgo topográfico más significativo y uno de los condicionantes más fuertes para la agricultura. Aquí la mecanización del cultivo resulta de una extrema dificultad y, actualmente, es inexistente.

La principal variedad de uva en la Axarquía es la Moscatel de Alejandría, una uva de grano grande muy aromática que se ha identificado, desde siempre, con estas tierras. Produce vinos ricos en azúcares, con inconfundible aroma a miel y azahar, a uvas frescas y dulces.

La poda de las viñas sigue el sistema de vaso y el cultivo, que aquí es de secano, sigue las prácticas ancestrales, aún en uso, en esta comarca malagueña.

El clima en la zona es seco y soleado, pero se suaviza bajo la influencia del mar Mediterráneo. Así, las temperaturas medias son de 16º C aproximadamente, descendiendo durante la noche y las precipitaciones, escasas, en torno a los 500 l/m². Esta climatología, junto a las características edafológicas de la zona, y la antigüedad de los viñedos produce unos redimientos extraordinariamente bajos.

La bodega cuenta con viñedos propios, aunque se provee mayoritariamente de viticultores locales.